{"id":2374,"date":"2021-07-21T01:03:49","date_gmt":"2021-07-21T01:03:49","guid":{"rendered":"https:\/\/andreamontiel.mx\/?p=2374"},"modified":"2021-11-11T17:54:07","modified_gmt":"2021-11-11T17:54:07","slug":"cuando-la-vida-pierde-sentido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/andreamontiel.mx\/?p=2374","title":{"rendered":"Cuando la vida pierde sentido"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-background is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\" style=\"background-color:#eeeeeb\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>no importa que no esperemos nada de la vida,<\/em><br><em>sino si la vida espera algo de nosotros.<\/em><br><strong>Viktor Frankl<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 en qu\u00e9 momento comenc\u00e9 a caer en un abismo. Lo \u00fanico claro de mis d\u00edas era la gran tristeza con que viv\u00eda, la sensaci\u00f3n de inutilidad de mi existencia y las ganas de morir. Me dio por grabar cada palabra que expresaba mi mal-estar, mi mal-decir, mi mal-vivir, a ver si con eso pod\u00eda encontrar de nuevo un camino, o al menos remendar el que ten\u00eda. Transcrib\u00ed todo para mirarme a distancia y tratar de responder a mis preguntas. \u00bfEn qu\u00e9 sitio de mi historia me encuentro? \u00bfa d\u00f3nde quedaron los ayeres y todas esas horas de pasi\u00f3n que me invad\u00edan? \u00bfc\u00f3mo se fue todo lo que sent\u00eda, qui\u00e9n me lo quit\u00f3, en qu\u00e9 sitio lo escond\u00ed? \u00bfqu\u00e9 debo hacer para sentir de nuevo el gusto por la vida, por compartir con otros, por la escritura?<\/p>\n\n\n\n<p>Las respuestas siguen siendo desencantos, desencuentros, desasosiegos, depresi\u00f3n. La magia de existir no regresa, todo se ha convertido en una rutina sin sentido. Ni siquiera el silencio me da la paz que busco, porque todos mis ruidos interiores rondan, gritan, me aturden, todo lo confunden, tanto, que varias veces me dan v\u00e9rtigos incontrolables sin tener ninguna causa realmente f\u00edsica. Creo que es miedo, o angustia, no s\u00e9. Lo \u00fanico que me conforta es la noche, durante sus horas duermo y puedo ausentarme de m\u00ed misma. Pero a veces, el insomnio se encarga de recordarme que nada entiendo del mundo, los dem\u00e1s me parecen ajenos, sus palabras vac\u00edas, sus actitudes irrelevantes. Incluso siento que mis movimientos y pensamientos son un caos, o en el menor de los casos nada importan. El despertar es una zozobra y no s\u00e9 c\u00f3mo comenzar el d\u00eda. Me duele el cuerpo por todas partes, y me revienta en la cabeza un ruido blanco que no s\u00e9 qu\u00e9 significa. Todo es una masa amorfa de acciones que no llevan a ning\u00fan lado. Temo volverme loca, pienso en matarme. Y no s\u00e9 de d\u00f3nde saqu\u00e9 tanto dolor, ni de d\u00f3nde tanta falta de rumbo. Ni siquiera puedo reconocerme como la que fui ayer, hace apenas un a\u00f1o, o aquella que me pens\u00e9 para el ma\u00f1ana. No s\u00e9 qui\u00e9n soy ni lo qu\u00e9 estoy haciendo. Y peor a\u00fan, no entiendo para qu\u00e9. Un d\u00eda cre\u00ed conocerme, hoy, no me conozco m\u00e1s. Me siento como una palabra esdr\u00fajula. Acentuada sobre una letra y ninguna. Acentuada para quitarse una s\u00edlaba en los versos de acuerdo a las licencias po\u00e9ticas: ox\u00edgeno, ep\u00edteto, min\u00fascula, c\u00e1rceles, l\u00e1grimas. Quisiera llorar un mar frente a mi basurero de recuerdos y entenderlos. Pero s\u00f3lo presiento la inmensa nada frente a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de haber estudiado la carrera de Psicolog\u00eda, una maestr\u00eda, y pasar a\u00f1os dentro de instituciones importantes haciendo investigaci\u00f3n, no pude conmigo misma. Necesitaba ayuda de alguien afuera de m\u00ed, de un profesional que me guiara para comprender esta p\u00e9rdida de sentido. Nunca cre\u00ed pertinentes las terapias psicoanal\u00edticas, ni los procesos terap\u00e9uticos largos, o los de muchos a\u00f1os que se tornan interminables. Mucho menos en t\u00e9cnicas que te hacen dependiente de las sesiones paciente-terapeuta para salir adelante, o esperar a que tu sanador te apruebe para poder actuar. De ninguna manera. Y entre mi aprehensi\u00f3n a estos m\u00e9todos, y seguramente una actitud un tanto cuanto soberbia, prefer\u00ed seguir escribiendo para entenderme y sobrevivir. Nada es casualidad y un d\u00eda me puse a escudri\u00f1ar mi biblioteca. Tom\u00e9 en mis manos el libro \u201cEl hombre en busca de sentido\u201d de Viktor Frankl y comenc\u00e9 a releerlo. Entre sus p\u00e1ginas subrayadas, con l\u00e1piz rojo como suelo hacerlo siempre, le\u00ed una frase de Nietzche citada por Frankl: \u201cQuien tiene algo <em>por qu\u00e9<\/em> vivir, es capaz de soportar cualquier <em>c\u00f3mo<\/em>\u201d. No pude sino pensar en la Logoterapia creada por Frankl como la alternativa a la cual recurrir, y as\u00ed entender la p\u00e9rdida de sentido de mis pasos por la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzaba el a\u00f1o 2005, buena oportunidad tambi\u00e9n para comenzar a recuperarme a m\u00ed misma. Dicen que al iniciar un a\u00f1o, se inician de igual forma otros caminos. Tal vez. Busqu\u00e9 los sitios donde se impartieran cursos o sesiones terap\u00e9uticas y acud\u00ed al Instituto Mexicano de Logoterapia. Me entrevist\u00e9 con el personal, y acordamos una primera entrevista con uno de los doctores. Mi pasi\u00f3n por la escritura, me permiti\u00f3 \u201cguardar\u201d los detalles de las experiencias que tuve en las sesiones. Despu\u00e9s de cada entrevista, llegaba a casa a escribir lo que pens\u00e9, sent\u00ed, y vivenci\u00e9 durante esa tarde.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Enero, viernes 14, 2005.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, al fin, hablo con un terapeuta de este pesar del que no puedo deshacerme. Logoterapia es el pozo, la fuente a la que me acerco para encontrarle de nuevo un sentido a mi vida. Mario es el doctor, el \u201cfacilitador\u201d, que me guiar\u00e1 a retomar con claridad el camino. Hablamos de mi historia, de mi madre, de las religiones encontradas, de las familias en conflicto, y como consecuencia, de la indefinici\u00f3n y discordancia. Hablamos de la poes\u00eda y de mis quehaceres con la palabra. Le mencion\u00e9 que he publicado varios libros, y uno le interes\u00f3 en especial, tal vez por el t\u00edtulo. Me pregunt\u00f3 sobre los temas que trataba en sus p\u00e1ginas. S\u00f3lo record\u00e9: la vida, la muerte y el sue\u00f1o. No s\u00e9 por qu\u00e9 el amor se disip\u00f3 en mi memoria. Hasta despu\u00e9s de un largo rato lo record\u00e9, lejano, diluido, amorfo, casi inexistente. Me pidi\u00f3 que corporizara cada uno de los temas. Y de la vida dije: vivirla sin remedio, con ganas, a toda lucha y esperanza. A la muerte la llam\u00e9 como el poeta Jos\u00e9 Gorostiza, la \u201cputilla del rubor helado\u201d, con la que sin remedio habr\u00e1 que irse al diablo. Al sue\u00f1o, seguirlo so\u00f1ando, y aunque parezca inalcanzable, tratar de llegar a \u00e9l a toda costa. Y del amor, recuperarlo, reencontrarlo en m\u00ed y ser capaz de compartirlo con otros. Despu\u00e9s, como una especie de personaje invasor de mis d\u00edas, apareci\u00f3 el miedo. El miedo al que hay que enfrentar, confrontar, dominar y aprisionar para poder proseguir camino. \u00bfY cu\u00e1l fue el miedo m\u00e1s insistente que se asom\u00f3 en este encuentro? El miedo a la muerte de mi madre. Un miedo que me atrapa aunque mi madre a\u00fan vive, y yo equivocadamente, me adelanto a su muerte. Un miedo de hija \u00fanica que me hizo escribir estos versos hace tiempo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfA qui\u00e9n contarle tanto hueco de coraz\u00f3n cansado<\/em><br><em>tanta vigilia al rojo vivo que incinera con su nada?<\/em><br><em>No hay nadie.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es temporada para guardar silencio.<\/em><br><em>A fuerza de tiempos veleidosos<\/em><br><em>habito un hemisferio a solas<\/em><br><em>siempre en espera y un llanto sostenido<\/em><br><em>porque no tengo hermano ni hermana<\/em><br><em>a quien contarle este dolor<\/em><br><em>que pulso al no tenerles.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A falta de ellos he inventado<\/em><br><em>una familia inmensa de rostros desiguales.<\/em><br><em>Dicen que habl\u00e1ndoles se disminuyen las asfixias\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Porque no tengo familia directa, ni padre, ni hermanos, ni hijos, solo mi madre que olvida m\u00e1s cada d\u00eda, y algunos amigos que a veces no est\u00e1n dispuestos a encontrarse conmigo. Me doy cuenta que quiero ser adoptada, hacer una nueva familia y pertenecer a alguien. Sin embargo, y como faceta contradictoria, Mario siente que todo me es extra\u00f1o. S\u00ed. No s\u00e9 por qu\u00e9 razones siempre me he sentido ajena a mis semejantes, una especie de ojo observador de todo y todos los que me rodean. Incluso de este devenir que hasta hoy me es incomprensible. Tal vez por ello me apasiona la poes\u00eda, a ver si a trav\u00e9s de ella y mis escritos entiendo algo. Sobre todo cuando me cuestiono, como en los versos con que pregunt\u00e9 a mi padre ya muerto, aun sabiendo que no podr\u00eda responderme:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Acabas de partir padre del mundo<\/em><br><em>y te has ido al mundo de los muertos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 aire se respira all\u00e1, padre, qu\u00e9 aire?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfExisten tierra y mar nube y tristezas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>o ese vac\u00edo donde las cosas ya no son<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ni tampoco las memorias?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mario me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 estaba buscando apoyo terap\u00e9utico, a lo que contest\u00e9: \u201cPara liberarme de m\u00ed, de mi verdugo pensamiento, de voces in\u00fatiles que me rondan oprimi\u00e9ndome. Quiero s\u00f3lo voces compa\u00f1eras, las que me inciten a la vida y a desear vivirla\u201d. Al finalizar la sesi\u00f3n me pidi\u00f3 dos tareas: dibujar mi vida sobre una cartulina, y escribir un poema al miedo. Desde el principio me advirtieron que el doctor era muy confrontante, directo, y duro con sus pacientes. Lo sab\u00eda y no me import\u00f3. Una de las primeras sentencias con que me puso a prueba fue:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Lo que confronto no es al ser que est\u00e1 frente a m\u00ed, sino a sus m\u00e1scaras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Enero, viernes 21, 2005&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy le\u00edmos el poema que escrib\u00ed sobre miedo. Adem\u00e1s de la muerte de mi madre, mi temor m\u00e1s profundo es el rechazo. Ser rechazada por otros me hiere tanto, que tal vez por ello me atrae la soledad. Con ella como compa\u00f1era y amiga inseparable, no hay problema. Las dos podemos caminar de la mano sin temor a rechazarnos. Ni siquiera es posible el abandono. La conclusi\u00f3n m\u00e1s profunda de este asunto fue una pregunta: <em>\u00bftengo derecho a vivir?<\/em> Despu\u00e9s salieron a flote muchas otras cosas que no recuerdo, y decidimos que la palabra que resume esta sesi\u00f3n es \u201c<strong>encontrar\u201d<\/strong>. Las tareas siguientes, seguir hablando de la soledad, y hacer un dibujo de lo que quiero en mi vida futura. S\u00e9 que para encontrar hay que saber lo que se busca. Pero tambi\u00e9n s\u00e9 que hay que buscar a\u00fan sin saber lo que se busca. Y desde hace muchos a\u00f1os, lo que m\u00e1s he buscado es entender este hueco feroz que soy yo misma. Tal vez nacemos para inventar un sue\u00f1o, el sue\u00f1o del amor que nada entiende. No s\u00e9 c\u00f3mo lo experimenten los dem\u00e1s, pero yo, he vivido al amor como una cuerda floja que me afianza a la vida. Aunque siempre desaparezca dej\u00e1ndome con las manos vac\u00edas, sola, en compa\u00f1\u00eda de m\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Enero mi\u00e9rcoles 26, 2005&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La \u201c<strong>soledad\u201d <\/strong>fue el tema deesta sesi\u00f3n. Mis conclusiones, muchas. Siempre me detengo a pensar en ella, a vivirla, gozarla y repudiarla. Nacemos solos y morimos solos. Si acaso en el trayecto nos acompa\u00f1amos, caminando juntos en silencio, o experimentando la m\u00e1s profunda de las intimidades. Yo siempre he sido sola. Mi estancia solitaria entre los otros me sorprende. Pero la soledad que ahora me habita, me lastima. Hoy pesa m\u00e1s que nunca. Tal vez porque la compa\u00f1\u00eda del amor se ha disipado. He perdido mis or\u00edgenes, mis ra\u00edces se troncharon, y siento la orfandad de una casa donde nadie vive. Sola conmigo, mis sue\u00f1os y fantasmas, trato de revivir la ni\u00f1ez y casi no hay recuerdos. S\u00f3lo me salpica una que otra imagen de lo que fui y a\u00fan soy. La soledad me ha dado mucho. Me ha mostrado la diferencia entre las miradas que miran lo externo, y las que observan por dentro. Miradas constantes e incisivas que reconocen que el camino tiene huellas y tambi\u00e9n olvidos. Que las huellas dejan huellas, que mi vida es mi vida y s\u00f3lo m\u00eda. A veces, la soledad bien me aconseja. Otras me tortura a trav\u00e9s del pensamiento, con ese pensar obsesivo que flagela e invalida, que interfiere mi sentir de cada d\u00eda y me borra la senda del futuro. La que fui, ya fui. Seguir\u00e9 siendo la que soy pero distinta. Ahora debo cargar m\u00e1s a\u00f1os de recuerdos. Pero la vida sorprende a veces con novedades o asuntos desconocidos y una parece reci\u00e9n nacida. Sin embargo, la soledad no es buena consejera despu\u00e9s de amar con insistencia. El amor perdido me dej\u00f3 m\u00e1s sola que antes. Las muertes me arrancaron querencias. Los olvidos y manos separadas me colocaron frente a un abismo. Sigo en pie, pero no s\u00e9 a d\u00f3nde mirar. La ansiedad inesperada me confunde. S\u00e9 que hay muchos seres solos sobre la tierra. S\u00e9 que la tierra los entierra cuando mueren, y que enterrarse en vida es negar el tiempo que nos queda. Soy yo la que ha buscado esta soledad que duele, la que nos muestra lo que sabemos o intuimos sin preguntar a nadie. Compa\u00f1era, c\u00f3mplice y enemiga ha sido la soledad conmigo. A ella y a la libertad debo la escritura, requisitos indispensables para dar a luz mis versos, hablar de lo que he vivido, y despertar las sensaciones de mi cuerpo, de mis sue\u00f1os, de las c\u00e1rceles y el viento con que me he encerrado y he emprendido vuelos. La soledad no me abandona, la amo, pero hoy, no s\u00e9 qu\u00e9 ha hecho conmigo, me lastima m\u00e1s de lo que ayuda. No s\u00e9 si es m\u00e1s fuerte que antes, o m\u00e1s bien distinta. Y me pregunto: \u00bfSer\u00e1n las p\u00e9rdidas?&nbsp; \u00bfSer\u00e1n los necesarios desapegos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 la juventud que miro lejos, y una edad que d\u00eda a d\u00eda me acerca a mi propia muerte?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 que a\u00fan soy ni\u00f1a por dentro, y por fuera el envase en el que estoy se cansa?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00e1 que estar sola cuando estaba todo y todos alrededor era m\u00e1s f\u00e1cil, y hoy que muchos han partido, la soledad es m\u00e1s sola sin nadie?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, prefiero la soledad a solas que aquella acompa\u00f1ada. Si acaso, acompa\u00f1ar mi soledad con otras soledades, y a su lado estar en paz conmigo misma. Sol-edad -edad del sol- que alumbra mis pasos. Pero hoy, mi soledad es angustia, ansiedad insoportable, orfandad y vac\u00edo, temor a volverme loca. Es tiempo en el que nadie existe, ni siquiera una voz en la distancia. Soledad con la que no encuentro, en la que no me hallo, soledad llena de un silencio insoportable, silencio con el que es imposible acallar mi ruido interno. Y no me gusta lo que escucho, es obsesivo, desgastante, dilapida mis horas, y yo las desperdicio como si me sobraran. Y cuando me doy cuenta, lucho con todo para reconstruirme. Al fin y al cabo los solos tambi\u00e9n estamos acompa\u00f1ados de otros solos. En realidad no es que est\u00e9 sola, sino que estoy cargando con esta sensaci\u00f3n extra\u00f1a de que nada existe detr\u00e1s del horizonte, y de lo lejos que estoy de comprender lo que llamamos vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Marzo, viernes 4, 2005&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por alguna causa ajena a m\u00ed, han pasado varios d\u00edas sin las sesiones de logoterapia. Sin embargo, mis pensamientos est\u00e1n fijos en el proceso del reencuentro. Trato de localizar las llaves de entrada y de salida para proseguir sin el facilitador terap\u00e9utico. Algo avanzo, pero siento mis pasos inseguros. Hoy al fin, nos reunimos de nuevo. La sesi\u00f3n se llam\u00f3 <strong>\u201cfluir\u201d<\/strong>. Me pidi\u00f3 evocar lo hermoso que me sucedi\u00f3 durante la semana, los momentos felices y aleccionadores. \u201cEstoy enojada con la vida\u201d \u2013dije- y le ense\u00f1\u00e9 este poema:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Estoy enojada con la vida<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>qu\u00e9 desaz\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>qu\u00e9 angustia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Como saeta perdida est\u00e1 mi alma<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y mis pasos caminan sin ton ni son por el espacio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los d\u00edas me aprisionan<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>me desgajan las huellas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfd\u00f3nde encontrar las de antes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que con el tiempo se perdieron?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mario me demostr\u00f3 que m\u00e1s bien la vida est\u00e1 enojada conmigo, porque la abandono, me relajo, y la tensi\u00f3n vital tambi\u00e9n me abandona. Mi argumento m\u00e1s fuerte es mi madre enferma, ella es mi llanto contenido, el dolor m\u00e1s profundo, lo que me llena de angustia y ansiedad que llegan sin avisarme. Aunque tambi\u00e9n est\u00e1 el otro lado de la moneda, la llegada de lo inesperado y espont\u00e1neo que nos hace felices. Y no hay que pensar demasiado. Pensar nos atora, nos limita, nos hace perder la identidad del d\u00eda. Vigilar no est\u00e1 mal, pero no hay que tomarse tan en serio. Todo es m\u00e1s f\u00e1cil de lo que parece. Incluso la muerte. As\u00ed estoy aprendiendo de lo sucedido con el fallecimiento reciente de un querido y cercano amigo. Para su compa\u00f1era, \u00e9l era su prioridad y en \u00e9l volc\u00f3 su vida. Ahora que no est\u00e1, ella anda perdida, no sabe d\u00f3nde ponerse, y se ha olvidado que se tiene a s\u00ed misma. Nunca hay que fundirse en otro, sino seguir siendo a su lado, cada quien en su propio camino, en el ser de uno, tan s\u00f3lo acompa\u00f1ada y acompa\u00f1ando. Muy importante dejar fluir, siempre me lo ha dicho mi madre. Si tengo un profundo dolor guardado, he de dejar que fluya para liberarlo y liberarme. Y no temer a la muerte, mucho menos adelantarse a ella, de todas formas suceder\u00e1. Mientras tanto, fluir. Todo est\u00e1 en orden. Todo camina. Todo deviene y se transforma. Todo toma un sitio en ti y alrededor de ti. Todo se acomoda. Si dejas que la vida fluya, ella sabr\u00e1 por donde caminarte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Marzo, viernes 18, 2005&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo han pasado varios d\u00edas sin tener una sesi\u00f3n terap\u00e9utica semanal. No entiendo porque mi facilitador da tanto espacio a nuestros encuentros. Hoy no se sent\u00eda bien y la sesi\u00f3n fue corta. La titulamos <strong>\u201ccontento\u201d<\/strong>. Tal vez fue porque me sinti\u00f3 contenta y con respuestas animadas. Hablamos de lo feliz que estuve con mi madre cuando la visit\u00e9 en Cuernavaca un d\u00eda de la semana pasada, y antes de esto, por el tiempo que pas\u00e9 con algunos amigos que vinieron del &nbsp;extranjero. Sent\u00ed que se hab\u00eda roto la inercia de soledad que me ro\u00eda. Quise que durara este nuevo estado de \u00e1nimo. Que cambiara por completo y desapareciera la ansiedad tan desgastante. Hablamos de mis momentos gozosos de la vida desde que yo era ni\u00f1a. Y record\u00e9 que cuando estoy contenta me gusta chiflar. Me gusta evocar el canto de mi madre, el olor de los camerinos, y la diversi\u00f3n que experiment\u00e9 cuando la maquillaba para salir a escena. Aunque no lo conoc\u00ed suficiente como me hubiera gustado, me sent\u00ed orgullosa de mi padre, y fui intensamente feliz durante los momentos en que lo vi dirigir la orquesta, o dar clases de piano y de lectura a primera vista en el Conservatorio. Gracias a mis padres, am\u00e9 la m\u00fasica y el canto que me acercaron a la m\u00fasica de las palabras que es la poes\u00eda. Una profunda y extra\u00f1a felicidad experiment\u00e9 al &nbsp;comenzar a&nbsp; independizarme, a ser yo. Al entrar a la Universidad, gozaba caminar por los pasillos de la facultad, por los jardines. Me encantaba aislarme para escribir los borbotones de palabras que &nbsp;flu\u00edan como r\u00edos y se convert\u00edan en poemas. Am\u00e9 m\u00e1s que nunca el aroma de la tinta sobre el papel en blanco. Fui feliz en mi carrera, y tambi\u00e9n cuando decid\u00ed dejarla para dedicarme por completo a la escritura, a vivir con ella y de ella. Con este cambio definitivo en mis pasos, me di cuenta que soy capaz de tomar decisiones rotundas, y esto me satisface. Tambi\u00e9n he sido una viajera contenta y curiosa por conocer tierras diversas y costumbres distintas. He sido feliz cuando he amado y tambi\u00e9n he sido amada, aunque hoy siga sola. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 sucedi\u00f3 despu\u00e9s de esta sesi\u00f3n, por cierto, la \u00faltima. Mario ya \u201cno pudo\u201d seguir vi\u00e9ndome como mi terapeuta. Me dijo que no ten\u00eda tiempo, que pod\u00eda suplirlo alguien m\u00e1s y seguir con mi terapia. No le cre\u00ed. Entrel\u00edneas vislumbr\u00e9 algo as\u00ed como cuando un auto rebasa a otro y se hace una carrera. Tal vez este ejemplo no sea el mejor, pero no encuentro otro. La sensibilidad que nos otorga la poes\u00eda, rebasa la palabra com\u00fan, la prosa de las conversaciones. Rebasa los conocimientos cient\u00edficos, o los t\u00e9cnicos, y da una dimensi\u00f3n distinta a los hechos. Nos permite ver m\u00e1s all\u00e1 de lo palpable, y de una u otra forma es premonitoria. Muchos poetas han predicho el d\u00eda y sitio de su muerte, como C\u00e9sar Vallejo en estos versos de inicio de su poema: \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Piedra negra sobre una piedra blanca<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me morir\u00e9 en Par\u00eds con aguacero,<br>un d\u00eda del cual tengo ya el recuerdo.<br>Me morir\u00e9 en Par\u00eds -y no me corro-<br>tal vez un jueves, como es hoy, de oto\u00f1o.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y el 15 de abril de 1938 muri\u00f3 en Paris el m\u00e1s grande poeta peruano y universal Don C\u00e9sar Vallejo. No exactamente un d\u00eda jueves santo y con aguacero como lo hab\u00eda vaticinado, sino un viernes santo tambi\u00e9n con aguacero. De forma similar, yo ten\u00eda un presentimiento de que algo estaba por terminar. Mis sesiones de logoterapia se suspendieron. Me sent\u00ed abandonada, rechazada, disminuida por el facilitador que me atendi\u00f3 tan solo durante cinco ocasiones. De nuevo tuve que caminar sola para recuperar a toda costa el sentido de mi vida. Aun as\u00ed, creo que las sesiones en que nos reunimos, me hicieron ver que a veces queremos hallar las soluciones desde afuera, y es en nosotros mismos donde se encuentra la respuesta. \u00bfQu\u00e9 hacer ahora? \u00bfD\u00f3nde recomenzar el proceso que se qued\u00f3 pasmado? Ya no quise recurrir a ning\u00fan terapeuta, y reinici\u00e9 la lectura del libro de Viktor Frankl. En cada p\u00e1gina se agolparon infinidad de conceptos: \u2026<em>en busca de sentido, esperanza, destino, curiosidad, sorpresa, p\u00e9rdidas, carencias, miedo, suicidio, fe, voluntad, libertad interna, capacidad de elecci\u00f3n, fuerza interior\u2026 <\/em>y una frase:<em> \u00bfQu\u00e9 es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre <strong>decide<\/strong> lo que es. <\/em>Trat\u00e9 de entender cada palabra, de asimilar cada concepto, y otra frase m\u00e1s emiti\u00f3 una luz que me alumbr\u00f3 el camino: <em>inventar el sentido de la existencia es muy distinto a descubrirlo. <\/em>Y me di cuenta que cuando descubr\u00ed que la escritura, especialmente la poes\u00eda, era la actividad m\u00e1s gozosa de mi existencia, ah\u00ed me detuve. Me di cuenta que escribiendo pasaba un tiempo sin tiempo y el entorno se desdibujaba; que solo exist\u00eda el papel en blanco y la tinta para expresarme; que el sufrimiento y las frustraciones existenciales reflejadas en mis palabras y mis versos no eran una enfermedad, sino una especie de cambio de piel y crecimiento para avanzar con el paso siguiente. Lo sab\u00eda pero lo hab\u00eda olvidado. Sab\u00eda que la \u00fanica manera de superar un desasosiego, o su contraparte el aburrimiento, era aceptar que una tiene un conflicto interno, y ese conflicto es el precursor del cambio y el equilibrio. Y lo m\u00e1s importante, que mi sentido de la vida es distinto de los sentidos de las vidas de otros. Incluso que ese sentido a veces cambia de un d\u00eda al siguiente, como la vida cambia s\u00fabitamente y nos transforma en otra, en otro. Por profesi\u00f3n, un tiempo fui psic\u00f3loga. Por el llamado de la vocaci\u00f3n, decid\u00ed ser escritora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si resolv\u00ed lo que me agobiaba. Pero ahora ya no busco el sentido abstracto de la vida. A veces no me es posible, y me esfuerzo para no olvidar que la vida se construye paso a paso. Trato de no preguntarle cu\u00e1l es su sentido. Me pongo a prueba para que la vida sea quien me pregunte a m\u00ed sobre ese sentido. La manera de responderle es con lo que hago y c\u00f3mo ocupo mi tiempo. Por eso estoy de acuerdo con el poeta argentino Edgar Bayley cuando dice: <em>La poes\u00eda existe para que la muerte no tenga la \u00faltima palabra. <\/em>Y entre palabras mi existencia cobra sentido. Desconozco exactamente c\u00f3mo y cu\u00e1ndo me contagi\u00e9 de letras, de p\u00e1ginas enteras plagadas de vocablos, pero fue desde ni\u00f1a que me herv\u00eda la sangre y me quemaba los ojos con mi propio fuego. Desde ni\u00f1a las venas se me abrieron para expresarme con esa soledad y libertad que nunca dejan de acompa\u00f1arme. Me entiendo entre palabras. Con las palabras descubro y trato de responder a mis preguntas. Escribir es mi medicina. Lo escrito mi m\u00e9dico, mi terapeuta, el hospital donde se curan mis sue\u00f1os. Y ya que siempre he estado solitariamente enamorada de la palabra <strong>amor<\/strong>, aunque a veces la pase por alto, quiero finalizar este escrito con un poema:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La poes\u00eda, <\/em><em>es lo m\u00e1s cercano al amor que reconozco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Su m\u00fasica llena de luz la oscuridad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>con que se esconden las palabras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Palabras que dan forma a lo que nombran.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Luminosas u oscuras<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>iluminan con sombras lo que nombran.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Viven el lado luminoso de las cosas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>para poder nombrarlas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La vida es oscura y luminosa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>con sombra y luz la nombran<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>y se detienen a respirar para nombrarla.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<p class=\"has-text-align-center\">ANDREA MONTIEL RIMOCH<br>Texto publicado en la Antolog\u00eda:<br><em>La otra historia cl\u00ednica<\/em><br>invierno 2011<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"663\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia-663x1024.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2375\" data-full-url=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia.jpg\" data-link=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/?attachment_id=2375\" class=\"wp-image-2375\" srcset=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia-663x1024.jpg 663w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia-194x300.jpg 194w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia-768x1185.jpg 768w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia-995x1536.jpg 995w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia-600x926.jpg 600w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-CONTRAPORTADA-copia.jpg 1058w\" sizes=\"(max-width: 663px) 100vw, 663px\" \/><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"673\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia-673x1024.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2376\" data-full-url=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia.jpg\" data-link=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/?attachment_id=2376\" class=\"wp-image-2376\" srcset=\"https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia-673x1024.jpg 673w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia-197x300.jpg 197w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia-768x1169.jpg 768w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia-1010x1536.jpg 1010w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia-600x913.jpg 600w, https:\/\/andreamontiel.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/La-Otra-historia-clinica-PORTADA-copia.jpg 1070w\" sizes=\"(max-width: 673px) 100vw, 673px\" \/><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>no importa que no esperemos nada de la vida,sino si la vida espera algo de nosotros.Viktor Frankl No s\u00e9 en qu\u00e9 momento comenc\u00e9 a caer en un abismo. 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