{"id":2417,"date":"2001-06-17T01:41:33","date_gmt":"2001-06-17T01:41:33","guid":{"rendered":"https:\/\/andreamontiel.mx\/?p=2417"},"modified":"2021-11-11T17:54:08","modified_gmt":"2021-11-11T17:54:08","slug":"de-la-poesia-al-poema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/andreamontiel.mx\/?p=2417","title":{"rendered":"DE LA POES\u00cdA AL POEMA"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-group has-background is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\" style=\"background-color:#eeeeeb\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>No es lo mismo poes\u00eda que poema.&nbsp; La poes\u00eda existe antes que el hombre.&nbsp; Desde siempre ha estado por todas partes, en lo que nos rodea: paisajes, seres vegetales, animales y humanos, adem\u00e1s de aquellos hechos que son poes\u00eda sin que por ello sean poemas.&nbsp;&nbsp; El lugar de encuentro entre la poes\u00eda y el hombre, es lo que da a luz el poema, invento de lo real, de un sue\u00f1o, de una recreaci\u00f3n, o tal vez de una locura retocada con el maquillaje justo, que s\u00f3lo los sentimientos pueden dar a las palabras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s del amor, la queja, las melancol\u00edas, la protesta, la alegr\u00eda o el ingenio, se juega con las palabras y se evoca el sentimiento propio, as\u00ed como el de otros. Podemos descubrir lo m\u00e1s \u00edntimo y cercano, o invocar el terru\u00f1o y las ra\u00edces.&nbsp; Hablar del odio, la guerra, la paz, y recrearlos a nuestro antojo.<\/p>\n\n\n\n<p>El poema no narra, es la expresi\u00f3n con la que el poeta abre su coraz\u00f3n y lo mutila entre sus versos.&nbsp; Poeta so\u00f1ador de palabras, y las palabras, los amuletos que le llevan a expresar, de los recuerdos al olvido, del erotismo a la muerte, de la ansiedad al hast\u00edo.&nbsp; Poema que impone un orden a las im\u00e1genes, materia prima de su manufactura y con la que todo ser humano camina por la vida.&nbsp; Esas im\u00e1genes que brotan de la reuni\u00f3n de elementos, que aparentemente no tienen relaci\u00f3n alguna y que, el o la poeta, conjuntan creando una realidad distinta, una dimensi\u00f3n po\u00e9tica propia.&nbsp;&nbsp; Donde lo que se dice, y c\u00f3mo se dice, donde fondo y forma van de la mano, comunicando los significados que deseamos, sin olvidar el ritmo, la cadencia, la sonoridad y la armon\u00eda.&nbsp;&nbsp;&nbsp; La poes\u00eda no es otra cosa sino la m\u00fasica de las palabras, aunada a la pasi\u00f3n con que le damos cuerpo en el poema.<\/p>\n\n\n\n<p>Como nos dice Octavio Paz, en su libro <em>El arco y la lira<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8221; La POES\u00cdA es conocimiento, salvaci\u00f3n, poder, abandono.&nbsp; Operaci\u00f3n capaz de cambiar el mundo&#8230; Poes\u00eda, revolucionaria por naturaleza&#8230; ejercicio espiritual, m\u00e9todo de liberaci\u00f3n interior.&nbsp;&nbsp; La poes\u00eda revela este mundo, creando otro.&nbsp; La poes\u00eda une.&nbsp; Es una invitaci\u00f3n al viaje&#8230; Regreso a la tierra natal&#8230; Inspiraci\u00f3n, plegaria al vac\u00edo, di\u00e1logo con la ausencia.&nbsp;&nbsp; El tedio, la angustia y la desesperaci\u00f3n la alimentan.&nbsp;&nbsp; En el seno de la poes\u00eda se resuelven todos los conflictos objetivos y el hombre adquiere al fin, conciencia de ser algo m\u00e1s que tr\u00e1nsito&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El POEMA<\/em>, por otra parte, prosiguiendo con las ideas de Paz, <em>&#8221; es un caracol donde resuena la m\u00fasica del mundo, y metros y rimas no son sino correspondencias, ecos de la armon\u00eda universal.&nbsp; Danza, di\u00e1logo, mon\u00f3logo, voz del pueblo, palabra del solitario.&nbsp; El poema es una careta que oculta el vac\u00edo&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La poes\u00eda se aprehende (con h intermedia), sin darnos cuenta, al ejercitar nuestra sensibilidad, poner en claro nuestras visiones del mundo, y adquirir el sustento te\u00f3rico para que la pluma manche y se deslice sobre el papel en blanco, en la direcci\u00f3n correcta.&nbsp; Es un ejercicio de escritura, a trav\u00e9s del cual logramos respetar la voz de los otros que admiramos, y encontramos la propia.&nbsp; Es el sitio exacto donde despertamos ese instrumental expresivo para comunicar lo que nos inquieta y con el que aprendemos a confiar en nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>El acto de escribir requiere de dos requisitos fundamentales:&nbsp; libertad y soledad. Lograr poemas que adem\u00e1s sean poes\u00eda, implica valent\u00eda, pasi\u00f3n y entrega, porque cada verso, cada estrofa, o cada poema, no son sino un conjunto de sentimientos, pensares, actitudes cr\u00edticas de uno mismo o alabanzas de lo que nos rodea, y eso que llamamos &#8220;la verdad&#8221;, en muchas ocasiones no permite ser desnudada con facilidad, sobre todo si se trata de la verdad \u00edntima.&nbsp;&nbsp; Ning\u00fan libro se ha escrito, al menos yo no lo conozco, que se titule:&nbsp; &#8220;Manual de c\u00f3mo ser poeta&#8221;.&nbsp; Se aprende de la lectura, de los versos de los excelentes poetas, de los talleres literarios, donde se confronta el trabajo personal ante un coordinador, y un grupo de feroces compa\u00f1eros, que si son generosos y honestos, ven m\u00e1s all\u00e1 de lo que el escribano en cuesti\u00f3n percibe.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo escribir, se aprende escribiendo, y enfrent\u00e1ndonos con los elementos para mirar objetivamente el texto que hemos escrito.&nbsp; Es darnos cuenta desde los errores m\u00e1s evidentes, hasta aquellas sutilezas que pueden darle mayor eficacia a nuestras im\u00e1genes.&nbsp; Es necesario, insisto, jugar con las palabras, ley\u00e9ndolas y escribi\u00e9ndolas, descubriendo c\u00f3mo suenan, lo que dicen, para qu\u00e9 y por qu\u00e9 lo dicen, y&nbsp; as\u00ed encontrar nuestras propias palabras, aquellas capaces de expresar lo que llevamos dentro.&nbsp; Es as\u00ed como encontramos el sonido de nuestra propia voz.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata s\u00f3lo de talento e inspiraci\u00f3n, sino trabajo, trabajo artesanal y criterio para divorciarse de aquellos versos, palabras, adverbios o adjetivos que tanto da\u00f1o pueden hacerle al poema.&nbsp;&nbsp; (Como dec\u00eda Vicente Huidobro, el adjetivo que no da vida, mata).&nbsp; Asimismo, es imprescindible deshacerse, aunque duela un poco, de esos poemas que rompen el conjunto que decidimos incluir en nuestro libro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed las im\u00e1genes, las palabras y la escritura, se convierten en las armas con las cuales el escucha o lector juzga al poeta.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo por citar algunas voces de reconocidos escritores, quienes a trav\u00e9s de sus poemas brindan alabanzas a la poes\u00eda, recordemos a nuestro inolvidable Xavier Villaurrutia en algunos de sus versos dici\u00e9ndonos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>POES\u00cfA<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Eres la compa\u00f1\u00eda con quien hablo<\/em><br><em>de pronto, a solas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Te forman las palabras<\/em><br><em>que salen del silencio&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8230;Pero el menor ruido te ahuyenta<\/em><br><em>y te veo salir<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>por la puerta del libro<\/em><br><em>o por el atlas del techo,<\/em><br><em>por el tablero del piso,<\/em><br><em>o la p\u00e1gina del espejo,<\/em><br><em>y me dejas<\/em><br><em>sin m\u00e1s pulso ni voz y sin m\u00e1scaras<\/em><br><em>sin m\u00e1s cara como un hombre desnudo<\/em><br><em>en medio de una calle de miradas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8230;Palabra que no sabes lo que nombras<\/em><br><em>Palabra, \u00a1reina altiva!<\/em><br><em>Llamas nube a la sombra fugitiva<\/em><br><em>de un mundo en que las nubes son las sombras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay quienes cantan, como Eduardo Lizalde en el cap\u00edtulo IV de su libro <em>La zorra enferma<\/em>, acerca <em>De la Factura<\/em> del poema<em>:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los poemas<\/em><br><em>de perfect\u00edsima factura,<\/em><br><em>los m\u00e1s grandes<\/em><br><em>son exclusivamente<\/em><br><em>un manotazo afortunado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de esto, me es imposible dejar de recordar a mi querid\u00edsimo maestro Carlos Illescas cuando a todos nos dec\u00eda que &#8230;<em>un poema bien &#8220;lograo&#8221;, es un poema bien &#8220;rematao&#8221;&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay quienes hablan del poeta, como Vicente Aleixandre, escritor espa\u00f1ol de la generaci\u00f3n del 27 cuando nos dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El poeta canta por todos<\/em><br><em>y para todos los o\u00eddos.\u00a0 S\u00ed.\u00a0 M\u00edrales como te oyen.<\/em><br><em>Se est\u00e1n escuchando a s\u00ed mismos.\u00a0 Est\u00e1n escuchando<\/em><br><em>una \u00fanica voz que los canta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>O Fernando Pessoa, poeta portugu\u00e9s nacido en Lisboa en su poema:<\/p>\n\n\n\n<p><em>AUTOPSICOGRAF\u00cdA<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El poeta es un fingidor.<\/em><br><em>Finge tan completamente<\/em><br><em>que hasta finge que es dolor<\/em><br><em>el dolor que en verdad siente.<\/em><br><em>Y, en el dolor que han le\u00eddo,<\/em><br><em>a leer sus lectores vienen,<\/em><br><em>no los dos que \u00e9l ha tenido,<\/em><br><em>sino s\u00f3lo el que no tienen.<\/em><br><em>Y as\u00ed en la vida se mete,<\/em><br><em>distrayendo a la raz\u00f3n,<\/em><br><em>y gira en tren de juguete<\/em><br><em>que se llama coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>O Jaime Sabines, con algunos versos incluidos en su poema <em>Tarumba<\/em> cuando nos habla de la poes\u00eda diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tienes que ser actor de todas las cosas.<\/em><br><em>Tienes que romperte la cabeza diariamente<\/em><br><em>sobre la piedra, para que brote el agua.<\/em><br><em>Despu\u00e9s quedar\u00e1s tirado a un lado<\/em><br><em>como un saco vac\u00edo.<\/em><br><em>(guante de cuero que la mano de la poes\u00eda us\u00f3<\/em><br><em>pero tambi\u00e9n quedar\u00edas tirado por nada).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo me quejo, Tarumba, de estar sirviendo<\/em><br><em>a la poes\u00eda y al diablo<\/em><br><em>y a veces soy como mi hijo, que se orina<\/em><br><em>en la cama, y no puede moverse y llora.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&#8230;Poetas, mentirosos,<\/em><br><em>ustedes no se mueren nunca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, poetas siempre vivos y presentes, voz y poema, poema y poeta, son la respiraci\u00f3n com\u00fan del so\u00f1ador y del mundo.&nbsp; No guarden sus palabras ni sus sue\u00f1os para s\u00ed mismos, hag\u00e1mosle caso al luminoso escritor Carlos Pellicer cuando escribe:&nbsp; <em>Quien tenga coraz\u00f3n\/ no lo tenga escondido.<\/em>&nbsp;&nbsp; Y a los \u00e1vidos de lectura, me permito hacerles una recomendaci\u00f3n:&nbsp; delante de algunos libros acumulados sobre la mesa, hacer al dios de la lectura una plegaria de lectores devorantes:&nbsp; &#8220;Nuestra hambre cotidiana d\u00e1nosla hoy&#8221;&#8230;&nbsp;&nbsp; Las locas enso\u00f1aciones conducen a la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo y para no cansarles m\u00e1s, me permito leer para ustedes un poema que humildemente escrib\u00ed hace un tiempo a la luz de los pensamientos expresados en estas p\u00e1ginas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>POR TU VOZ, HERMANA DE LOS SIGLOS<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A trav\u00e9s tuyo converso<\/em><br><em>puedo mirar al mundo<\/em><br><em>amarlo y despreciarlo<\/em><br><em>halagar los insectos que se pudren<\/em><br><em>y el astro m\u00e1s leve en el vac\u00edo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A trav\u00e9s tuyo me doy cuenta<\/em><br><em>del baile rabioso de la vida<\/em><br><em>el hambre de expresi\u00f3n<\/em><br><em>y todo aquello que a\u00fan no he visto.<\/em><br><em>T\u00fa delatas mis tenues sepulturas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por ti protesto<\/em><br><em>me diluyo<\/em><br><em>me embriago<\/em><br><em>y el aire me excita<\/em><br><em>como amante invisible de una noche.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Por ti mi grito en su naufragio<\/em><br><em>revive entre un oleaje de p\u00e9talos<\/em><br><em>de flores redivivas<\/em><br><em>sembr\u00e1ndose en mis ojos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Contigo y frente a ti<\/em><br><em>soy capaz de inventar<\/em><br><em>un firmamento agobiado de galaxias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Capaz de herir la herida que contengo<\/em><br><em>y despojarme de vestuarios<\/em><br><em>que a veces porto sin saberlo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si tuvieras la osad\u00eda de morirte<\/em><br><em>ya no habr\u00eda cabalgatas<\/em><br><em>ni picaportes y llaves para ver.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ya no habr\u00eda una lente de aumento al infinito<\/em><br><em>para decir que cada hecho<\/em><br><em>es un hecho<\/em><br><em>y cada arruga en las palmas de las manos<\/em><br><em>un enigma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es por ti<\/em><br><em>que lo diminuto se engrandece<\/em><br><em>lo triste se hilvana de nostalgias<\/em><br><em>y las sonrisas se enorgullecen de alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hermana de los siglos<\/em><br><em>porque vives contagias<\/em><br><em>la sequedad con tu aliento humedecida<\/em><br><em>en los pu\u00f1os que empu\u00f1an tu cintura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Muleta de tinta y sangre<\/em><br><em>raigambre m\u00e1gico de palabras<\/em><br><em>poes\u00eda<\/em><br><em>por ti mi coraz\u00f3n sabe<\/em><br><em>que el parto y una madre son distintos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas Gracias<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Palabras de Andrea Montiel como Mantenedora de la Poes\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>en la Celebraci\u00f3n De Los XXXI&nbsp; Juegos&nbsp; Florales De San Juan Del R\u00edo,<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Quer\u00e9taro&nbsp; 17 junio 2001&nbsp;<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es lo mismo poes\u00eda que poema.&nbsp; La poes\u00eda existe antes que el hombre.&nbsp; Desde siempre ha estado por todas partes, en lo que nos rodea: paisajes, seres vegetales, animales y humanos, adem\u00e1s de aquellos hechos que son poes\u00eda sin que por ello sean poemas.&nbsp;&nbsp; El lugar de encuentro entre la poes\u00eda y el hombre, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2411,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[20,43],"tags":[50,54,53,48,46,51,49,52,47],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2417"}],"collection":[{"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2417"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2417\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2418,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2417\/revisions\/2418"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2411"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/andreamontiel.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}