{"id":648,"date":"2021-04-30T18:51:35","date_gmt":"2021-04-30T18:51:35","guid":{"rendered":"http:\/\/andreamontiel.mx\/?p=648"},"modified":"2021-11-11T17:56:05","modified_gmt":"2021-11-11T17:56:05","slug":"nacidos-para-sobrevivir-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/andreamontiel.mx\/?p=648","title":{"rendered":"NACIDOS PARA SOBREVIVIR II"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-black-color has-text-color has-background has-large-font-size\" style=\"background-color:#ddd2ba\"><strong>La historia de una ni\u00f1a que nunca olvid\u00e9<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-background\" style=\"background-color:#ddd2ba\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Cuando me dejaron en la estaci\u00f3n casi no pod\u00eda caminar. Me encontraba en medio de miles de refugiados tratando de cruzar la frontera y uno era parte de todo y todo era parte de uno. Nadie preguntaba ni esperaba nada, el pacto de paz germano-sovi\u00e9tico que hab\u00edan firmado Stalin y Hitler no hab\u00eda sido respetado. Las tensiones entre ambos pa\u00edses se intensificaron y comenz\u00f3 una guerra ante la cual Rusia no estaba preparada. Hab\u00eda caos por todas partes. Los trenes cerrados eran para los militares y los de ganado, como en el que viaj\u00e9, ten\u00edan plataformas abiertas con techos en los que transportaban a los refugiados de muchos pa\u00edses. Me encontr\u00e9 miles de personas, con papeles, sin papeles, rumanos, yugoslavos, polacos, checos, todos escapando de los alemanes. Los rusos tampoco estaban preparados para recibir a tanta gente y mucho menos controlarla. La desconfianza era total, la anarqu\u00eda completa, y un miedo terrible por las infiltraciones de una gran cantidad de esp\u00edas de diferentes pa\u00edses.<br><br>Al subir al tren estaba lastimado por todas partes. Ten\u00eda los pies destrozados y reventando adentro de las botas. La cara y los ojos totalmente hinchados. Heridas en la cabeza, y las manos que apenas pod\u00eda mover, las vend\u00e9 para protegerlas. A punto de partir, vi a una mujer que corr\u00eda hacia el tren con una criatura en los brazos. Quer\u00eda subir. Yo estaba sentado en el borde y trat\u00e9 de ayudarla. Me dio a su beb\u00e9 primero, y al tomar su mano, se desliz\u00f3 y cay\u00f3 en la plataforma. Me qued\u00e9 sorprendido en el vag\u00f3n lleno de refugiados y con una preciosa ni\u00f1a de inmensos ojos azules, tal vez de apenas dos a\u00f1os, sin saber qu\u00e9 hacer.<br><br>Mis sensaciones eran tremendas, todo lastimado y adolorido, y con un peque\u00f1o ser humano que ni siquiera sab\u00eda c\u00f3mo tratar. Entre los refugiados hab\u00eda muchos escapando con sus propios hijos y no quer\u00edan ocuparse de ella ni de nadie m\u00e1s. Yo, un muchacho que apenas cumplir\u00eda diecisiete a\u00f1os, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda saber de ni\u00f1os? Me las arregl\u00e9 como pude. La peque\u00f1a todav\u00eda no ten\u00eda dientes y le daba a comer pan duro y seco mojado en agua caliente. Nunca he podido olvidar cuando me abrazaba y con sus manitas me acariciaba la cara. Si la dejaba un momento, me persegu\u00edan sus preciosos ojos azules, su carita redonda y sus mejillas coloradas. Toda ella con los t\u00edpicos rasgos de campesina rusa, pero en especial, sus ojos y su mirada a la vez penetrante, tierna, y profunda como un mar azul. Ten\u00eda expresiones que dec\u00edan mucho y al mismo tiempo nada. Creo que ella entend\u00eda lo que yo le dec\u00eda, no lo s\u00e9. Y le hac\u00eda preguntas: \u201c\u00bfc\u00f3mo te sientes? \u00bfqu\u00e9 quieres comer?\u201d Me angustiaba mucho, pero a ninguno de los hombres y mujeres alrededor m\u00edo les importaba. Adem\u00e1s, durante el trayecto, a cada momento nos revisaban los papeles, y para un extranjero como yo, era m\u00e1s dif\u00edcil. Me clasificaban como esp\u00eda aunque no lo fuera, y si me ayudaban era en \u00faltimo lugar despu\u00e9s que a los dem\u00e1s. La situaci\u00f3n se complicaba con la dificultad que ten\u00eda para utilizar las manos y las vendas que me imped\u00edan los movimientos. Y aquella ni\u00f1a las ve\u00eda, y a su manera me preguntaba en ruso qu\u00e9 eran esos trapos alrededor de mis dedos y si me dol\u00edan. Estas vivencias me impactaron hasta lo m\u00e1s hondo de mi coraz\u00f3n.<br><br>Recuerdo que esta hermosa criatura ten\u00eda una crucecita rusa colgada al cuello. Cuando le daba un ba\u00f1o, de inmediato colocaba su manita sobre la cruz para evitar que la tocara. Su reflejo era incre\u00edble, con cualquier movimiento hac\u00eda lo mismo. Parec\u00eda como si quisiera proteger algo que tal vez su madre le ense\u00f1\u00f3. Nunca lo sabr\u00e9. Si acaso se quedaba dormida y ten\u00eda un momento para m\u00ed, lo \u00fanico en lo que pod\u00eda pensar era en la familia y en lo que hab\u00eda dejado atr\u00e1s. Pensar hacia delante era dif\u00edcil. Ni siquiera me era posible imaginar lo que pod\u00eda pasar al d\u00eda siguiente, ni lo que en realidad era la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Porque Lituania, con el sistema comunista que le estaba siendo implantando, no dejaba de ser un pa\u00eds democr\u00e1tico. No se pod\u00eda quitar a\u00f1os de reg\u00edmenes \u201cnormales\u201d o no comunistas. Durante mucho tiempo su postura fue una democracia abierta. Pensaba tambi\u00e9n en lo que podr\u00eda esperarme al cruzar la frontera, y de nuevo regresaba al pasado, a los recuerdos inmediatos de s\u00f3lo algunos d\u00edas atr\u00e1s. Y si acaso con mis pensamientos trataba de imaginar el futuro, s\u00f3lo me preguntaba cuestiones b\u00e1sicas: \u00bfhacia d\u00f3nde voy, qu\u00e9 va a suceder, qu\u00e9 voy a comer, d\u00f3nde voy a dormir, qu\u00e9 voy a hacer?<br><br>Viajamos varios d\u00edas. El tren hizo una parada y la polic\u00eda militar baj\u00f3 a todos. Nos pusieron en fila para una revisi\u00f3n con la que decidir\u00edan qui\u00e9n part\u00eda de nuevo y qui\u00e9n se quedaba. Su inter\u00e9s era detectar personas que hablaran ruso y polaco. Al identificarme como conocedor de ambos idiomas, adem\u00e1s del alem\u00e1n, me llevaron a la comandancia de la estaci\u00f3n. El hecho de hablar alem\u00e1n les extra\u00f1\u00f3 de sobremanera, y para m\u00ed, la situaci\u00f3n era peligrosa por lo cual deb\u00eda actuar con cautela. Dej\u00e9 a la ni\u00f1a encargada con una mujer que viajaba junto con los dem\u00e1s que comenzaron a hacer colas inmensas. Ya frente al comandante mostr\u00e9 mis papeles, incluso el que ten\u00eda sellado cuando pas\u00e9 la frontera y estaba \u201climpio\u201d, sin antecedentes, y recomendado por el personal de pasaportes. Les coment\u00e9 que iba en camino hacia la Escuela Militar Rusa a realizar mis estudios. Nadie hizo caso a mis comentarios, me quitaron la chamarra militar que tra\u00eda puesta, que por cierto se qued\u00f3 all\u00e1 para siempre, y me vistieron con camisa y pantalones militares iguales a los de ellos. La sorpresa mayor fue cuando escuch\u00e9 sus palabras: \u201cDesde este momento trabajas para nosotros, olv\u00eddate de la escuela, aqu\u00ed vas a aprender m\u00e1s que en ning\u00fan otro lado. Vas a instruirte en lo que es ser un soldado y a obedecer\u201d. El asunto cay\u00f3 del cielo, pero realmente no sab\u00eda que iba a pasar conmigo. Lo \u00fanico que alcanc\u00e9 a comprender fue que los idiomas me ayudaron much\u00edsimo en ese momento\u2026<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"font-size:29px\"><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de una ni\u00f1a que nunca olvid\u00e9 Cuando me dejaron en la estaci\u00f3n casi no pod\u00eda caminar. Me encontraba en medio de miles de refugiados tratando de cruzar la frontera y uno era parte de todo y todo era parte de uno. 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