{"id":650,"date":"2021-04-30T18:53:15","date_gmt":"2021-04-30T18:53:15","guid":{"rendered":"http:\/\/andreamontiel.mx\/?p=650"},"modified":"2021-11-11T17:56:05","modified_gmt":"2021-11-11T17:56:05","slug":"nacidos-para-sobrevivir-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/andreamontiel.mx\/?p=650","title":{"rendered":"NACIDOS PARA SOBREVIVIR III"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-center has-background wp-block-heading\" style=\"background-color:#ddd2ba;font-size:28px\"><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>Un inesperado trabajo<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-background\" style=\"background-color:#ddd2ba\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow\">\n<p>Sin esperarlo, hab\u00eda comenzado a trabajar para esta comandancia que saldr\u00eda en tres horas m\u00e1s. Un cable les inform\u00f3 que el enemigo hab\u00eda cruzado la frontera y se dirig\u00eda hacia nosotros.&nbsp; Los soldados desconoc\u00edan sus estrategias y era imposible quedarse m\u00e1s tiempo en ese lugar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Corr\u00eda el mes de septiembre y comenzaba la \u00e9poca de fr\u00edo. No hab\u00eda de que preocuparse, la comandancia me resolver\u00eda el problema. Era la oportunidad para iniciar mi entrenamiento militar y la escuela pod\u00eda esperar. La mayor\u00eda del tiempo estar\u00eda aprendiendo de marxismo-leninismo, que en ese momento nada importaba, est\u00e1bamos en guerra. Adem\u00e1s era una ventaja enorme contar con cierta protecci\u00f3n. Sab\u00eda que saldr\u00eda adelante. Si de ni\u00f1o hab\u00eda sido pescador sin serlo, pod\u00eda ser militar tambi\u00e9n. Empec\u00e9 a tener fe en m\u00ed mismo y me sent\u00ed muy importante cuando me dieron un peque\u00f1o portafolio para colgar del brazo, igual al que ten\u00edan los oficiales para guardar sus planos. Me proporcionaron una pistola que no sab\u00eda manejar y la ten\u00eda de adorno. Ya uniformado y con un cintur\u00f3n de hebilla grand\u00edsima en forma de estrella, regresamos a las oficinas militares de la estaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La gente formaba largas filas frente a los vagones y en cada vag\u00f3n dos soldados con sus bayonetas haciendo guardia. Separaban a personas con menos de cuarenta a\u00f1os en unas filas y a los mayores en otras. Me acerque a la se\u00f1ora con quien hab\u00eda dejado a la ni\u00f1a y no quer\u00eda encargarse de ella.&nbsp; Me sent\u00eda responsable, y al contarle el asunto al comandante, me prohibi\u00f3 que la llevara conmigo. \u00bfQui\u00e9n la cuidar\u00eda si nadie quer\u00eda encargarse de nadie, y todo el mundo se ocupaba de salvarse a s\u00ed mismo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Convenc\u00ed al comandante, tom\u00e9 a la ni\u00f1a y me acompa\u00f1aron en un jeep a buscar un sitio donde colocarla. Tuvimos infinidad de problemas, los caminos eran muy angostos y mucha gente quer\u00eda huir. Angustiados colocaban sus muebles en las calles esperando alg\u00fan transporte. En el trayecto encontramos varios gitanos en carretas de caballos. El comisario del jeep en que viaj\u00e1bamos quer\u00eda que dejara a la ni\u00f1a con ellos. Los gitanos se detuvieron a ver qu\u00e9 pasaba y un hombre de alta jerarqu\u00eda se nos acerc\u00f3. Hablaban su propio idioma, un poco de rumano, mezclado con polaco y ruso. Algo de lo que dec\u00edan se pod\u00eda entender. Un grupo de chiquillos estaba en una de las carretas, y cuando la ni\u00f1a los vio, aplaudi\u00f3 feliz entre todos.&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estuve a punto de dejarla, pero recapacit\u00e9: -entre esta gente sucia y ladrona, se va volver como ellos-\u2026 Adem\u00e1s los alemanes mataban a los gitanos con mayor bestialidad que a los jud\u00edos. Cuando vi los ojos de la ni\u00f1a y trat\u00e9 de despedirme, me abraz\u00f3 con tal fuerza que quise saber c\u00f3mo se llamaba. A todos los nombres que dije, contestaba s\u00ed y nunca supe cu\u00e1l era el suyo. El comandante me gritaba que la dejara con los gitanos, pero la criatura se aferr\u00f3 a m\u00ed a tal grado, que me rompi\u00f3 un bot\u00f3n de la camisa y el coraz\u00f3n tambi\u00e9n. Decid\u00ed que los gitanos se fueran y me qued\u00e9 con la ni\u00f1a. El comandante me insult\u00f3 a m\u00e1s no poder.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Camino de regreso a la estaci\u00f3n, encontramos a una persona que estaba sin comer por m\u00e1s de un d\u00eda y nos pidi\u00f3 pan y leche. Pag\u00f3 algo de dinero y le dimos pan seco, duro como una piedra, el que se conservaba bien y se acostumbraba en tiempo de la guerra. Preguntamos si sab\u00eda de alguien que pudiera encargarse de la ni\u00f1a. Conoc\u00eda quien podr\u00eda hacerlo y nos llev\u00f3 a una casa abandonada en un campamento fronterizo de soldados del que se hab\u00edan llevado a todas las enfermeras y s\u00f3lo estaba la conserje del lugar, una viejita con problemas en la pierna y caminando con una muleta. La mujer con toda amabilidad localiz\u00f3 a una profesora de escuela a quien al fin le entregamos a la ni\u00f1a. No ten\u00edan comida y les dejamos algunas provisiones. La ni\u00f1a, cansada del ajetreo, se qued\u00f3 dormida y ya no pude ver m\u00e1s sus inmensos ojos azules. Escrib\u00ed mis datos sobre un papel y ped\u00ed que me avisaran de ella. Este momento de mi vida me impact\u00f3 tanto, que lo he tenido siempre en la conciencia. Un dolor profundo qued\u00f3 dentro de m\u00ed, pero sin titubear, tuve que partir de vuelta a la estaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os puse anuncios en los peri\u00f3dicos para localizar a la ni\u00f1a. Ten\u00eda esperanzas que en los comit\u00e9s de Mosc\u00fa y varias otras ciudades que recib\u00edan informaci\u00f3n de la gente buscada y reclamada la localizaran. Siempre consult\u00e9 un sinn\u00famero de listas que pegaban en los muros de las calles con los nombres de personas que trataban de encontrar. Ni siquiera sab\u00eda el de esa ni\u00f1a, pero siempre quise encontrarla de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al llegar a la estaci\u00f3n, hab\u00eda much\u00edsimos problemas con la gente que no quer\u00eda quedarse.&nbsp; El comandante orden\u00f3 disparar tres tiros con la pistola que me hab\u00edan dado para que se callaran.&nbsp;&nbsp; Sin tocar el arma, empec\u00e9 a gritar: \u201c\u00a1Es una orden, es una orden!\u201d, y junto con otros soldados comenzamos a separar a la gente hasta que logramos organizarla. Estos refugiados, en su mayor\u00eda, proven\u00edan de Polonia y Ucrania y, con su ignorancia del ruso y mi conocimiento de idiomas, pude manejarlos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El inicio de mi vida militar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al principio de mi inesperada nueva vida, no me despegaba del comandante. Entonces no hab\u00eda rangos. Los uniformes con medallas aparecieron hasta 1943.&nbsp; Las distinciones comenzaron en el momento en que se gan\u00f3 la guerra y como un est\u00edmulo para los soldados j\u00f3venes que desde entonces ten\u00edan nombramientos, condecoraciones de oro y uniformes muy elegantes, al igual que cualquier oficial de un ej\u00e9rcito. Esto fue necesario para elevar los esp\u00edritus. Por el momento hab\u00eda comisarios y todos \u00e9ramos camaradas.&nbsp; Ya en camino empezaron los bombardeos.&nbsp;&nbsp; El tren se detuvo en muchas ocasiones, los aviones merodeaban por todas partes.&nbsp; Los alemanes se acercaban cada vez m\u00e1s, y seg\u00fan los c\u00e1lculos de los oficiales, era imposible que las guarniciones fronterizas sin equipo y sin soldados suficientes los detuvieran. La guerra que enfrentaba Rusia era totalmente&nbsp; imprevista.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Arribamos a una ciudad m\u00e1s o menos a ciento ochenta kil\u00f3metros de donde partimos. No pudimos bajar. Hab\u00eda una orden que ning\u00fan tren pod\u00eda pararse, las v\u00edas deb\u00edan estar limpias ya que se esperaba la llegada de trenes con muchos heridos por los alemanes.&nbsp; El ej\u00e9rcito alem\u00e1n no atacaba de frente sino que rodeaba por ambos lados en forma de pinza. Los rusos no estaban preparados para esta estrategia. Lallamada \u201cguerra r\u00e1pida\u201d era una t\u00e1ctica muy distinta a aquella descrita en todos los libros de instrucci\u00f3n militar desde el tiempo de Napole\u00f3n, en la cual, los soldados con bayonetas iban siempre adelante. Los alemanes avanzaban por los lados y el ej\u00e9rcito ruso se vio sorprendido con su forma de ataque. Por esto, muchos soldados perecieron, su instrucci\u00f3n hab\u00eda sido totalmente distinta y no hab\u00eda otro remedio que obedecer las \u00f3rdenes de un plano abierto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Proseguimos avanzando con paradas constantes. A veces nos qued\u00e1bamos en un lugar durante la noche completa. Las v\u00edas s\u00f3lo daban paso a trenes militares que iban de Rusia directo al frente. Todo se mov\u00eda muy r\u00e1pido, los alemanes se apoderaban del territorio con una velocidad incre\u00edble y cada vez estaban m\u00e1s adentro de la frontera. Era un caos completo, a tal grado que la mano derecha no sab\u00eda lo que hac\u00eda la izquierda. Las \u00f3rdenes eran cambiadas, se perd\u00eda el tel\u00e9grafo, las l\u00edneas eran bombardeadas y no hab\u00eda manera de obtener se\u00f1ales. Cada uno hac\u00eda su propia guerra, y durante la noche, era imposible dormir con los estruendosos bombardeos de multitud de aviones\u2026<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un inesperado trabajo Sin esperarlo, hab\u00eda comenzado a trabajar para esta comandancia que saldr\u00eda en tres horas m\u00e1s. 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